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CONTROLES, EQUILIBRIOS Y SOCIALISMO
CHECKS, BALANCES, AND SOCIALISM
Peter Rosing Bull
Español
Existen muchos tipos diferentes de socialismo y diversas ideas sobre cómo la sociedad debería crear, promover y expandir una sociedad socialista. Sin embargo, hay dos principios fundamentales que distinguen a todos los socialistas de los capitalistas. Los socialistas saben que los mercados y el capital deben regularse en beneficio de la sociedad. Además, el socialismo y el pensamiento socialista surgieron del deseo de mejorar las condiciones de la gran mayoría de los trabajadores en las economías globales. Los capitalistas sostienen lo contrario: creen que el capital debe circular libremente, sin restricciones, hacia el sector más dominante de la economía. Asimismo, los capitalistas priorizan las necesidades de las empresas y de una pequeña clase de empresarios, inversores o élites por encima de los derechos de la clase trabajadora. Estos principios básicos han estado —y siempre estarán— en el origen de cualquier debate sobre los méritos del socialismo y su rival, el capitalismo.
A lo largo de los últimos siglos, han existido diversos modelos y políticas socialistas en todo el mundo. No obstante, los fracasos y éxitos de las políticas, partidos y experimentos socialistas pueden originarse, en parte, en la solidez de los mecanismos de controles y equilibrios de sus sistemas.
Grandes pensadores socialistas como Robert Owen, Charles Fourier, Rosa Luxemburgo, Ho Chi Minh, Karl Marx y muchos otros escribieron sobre la urgente necesidad de mejorar los derechos y las condiciones laborales de la clase trabajadora. Por consiguiente, ningún sistema económico que explote a la clase trabajadora en beneficio de élites o intereses corporativos puede considerarse socialista en el siglo XXI. Los sistemas económicos autodenominados socialistas, como el de Corea del Norte, son en realidad economías estatistas y planificadas, más afines a los sistemas económicos de ciertas civilizaciones antiguas. Estos sistemas explotan a la clase trabajadora, limitan los derechos laborales y se oponen a todas las libertades personales en nombre de la promoción del crecimiento nacional y, por supuesto, del beneficio de una pequeña élite explotadora. Los países que utilizan la propaganda socialista para sostener a élites opresoras y explotadoras —como Corea del Norte— deberían quedar excluidos de cualquier lista de modelos socialistas. En estos sistemas prevalece el control dictatorial ejercido por líderes carismáticos, sumado a la evidente ausencia de mecanismos de control y contrapeso. Además, resulta evidente que dicha falta de controles y equilibrios fue la causa del fracaso y la desintegración de los experimentos socialistas originales en estos países. Los países donde las reformas socialistas han sido exitosas y duraderas cuentan con sólidos mecanismos de controles y equilibrios en sus sistemas políticos y económicos. Noruega es un buen ejemplo de ello. Este país ha logrado implementar con éxito numerosas reformas socialistas y marxistas gracias a los esfuerzos de activistas individuales, movimientos obreros, el Partido Laborista y el sistema jurídico. El Estado mantiene el control sobre los recursos naturales, las telecomunicaciones, la banca y el transporte, además de desempeñar un papel fundamental en la industria y el desarrollo nacional. Asimismo, el Estado garantiza educación gratuita de calidad y una atención sanitaria de primer nivel para todos los ciudadanos. Cabe destacar especialmente que Noruega ha logrado implementar reformas laborales de corte socialista. La legislación laboral noruega se regula mediante leyes y convenios colectivos acordados entre empleadores, sindicatos, asociaciones gremiales y trabajadores. Se prohíben la discriminación y el despido sin justificación, y los trabajadores están protegidos por diversos mecanismos de controles y equilibrios en los ámbitos político, jurídico y económico. Los empleadores noruegos ofrecen a sus trabajadores un salario digno. Los empleados disfrutan de jornadas laborales justas, tiempo de descanso, bajas por enfermedad y amplios periodos de vacaciones para el ocio, la familia y el desarrollo personal. Tanto las prestaciones por desempleo como las pensiones de jubilación son adecuadas. Noruega ha logrado materializar muchos de los anhelos que Marx y otros pensadores socialistas tenían para la clase trabajadora.
¿Cómo logró Noruega implementar con éxito tantas reformas socialistas duraderas? Su éxito radica en los sólidos mecanismos de controles y equilibrios existentes en sus sistemas político, jurídico y económico.
La sociedad futura debe contar con amplios mecanismos de control y equilibrio para establecer un orden socialista verdaderamente íntegro y resiliente. Hemos sido testigos del fracaso de numerosas reformas y políticas socialistas, debido simplemente a la falta de instituciones sólidas en el mundo. Tengamos claro que esto es precisamente lo que buscan los defensores del capitalismo. La corrupción de ciertos sindicatos y asociaciones gremiales es solo un ejemplo de ello. En muchos casos, sindicatos corrompidos han enriquecido a las élites, han dejado de defender los derechos de los trabajadores y se han aliado con el sistema capitalista global para explotar a la clase trabajadora.
Los mecanismos de control y contrapeso son fundamentales para proteger la libertad de pensamiento y de expresión. Estas salvaguardas garantizan que ningún líder, grupo, facción ideológica o clase explotadora pueda acumular un poder excesivo. La formulación de políticas está abierta al debate y las personas pueden expresar sus opiniones sin temor a represalias o discriminación.
Un sistema sólido de controles y contrapesos elimina los riesgos de corrupción con fines de lucro personal. Las leyes, las estructuras jurídicas, las instituciones, los medios de comunicación y los individuos libres desempeñan un papel crucial al asegurar que nadie se aproveche indebidamente de su posición. Los ingresos, las cuentas personales e institucionales y, en general, todas las transacciones están siempre sujetos al escrutinio público. La legislación prohíbe los ingresos excesivos, el nepotismo y cualquier forma de abuso de poder. Tanto las instituciones como los mecanismos de contrapeso respaldan estas leyes y erradican cualquier tipo de abuso.
Todas las personas deben recibir un trato igualitario dentro del sistema jurídico. Los mecanismos de control y contrapeso supervisan el sistema para garantizar que ninguna institución, asociación, colectivo, grupo o individuo reciba un trato preferencial. La legislación y los convenios colectivos —acordados entre empleadores, sindicatos, asociaciones gremiales y trabajadores— protegen los derechos laborales. Las leyes del trabajo y un sistema judicial imparcial defienden estos derechos y eliminan toda forma de explotación. Asimismo, existen contrapesos en el sistema jurídico que brindan apoyo a cualquier trabajador cuyos derechos hayan sido vulnerados. Por supuesto, instituciones sólidas promueven la igualdad de oportunidades para todos, mientras que diversas entidades gubernamentales, sociales y comunitarias trabajan para erradicar la discriminación.
El socialismo es, en esencia, un sistema económico. Por lo tanto, para que una economía socialista funcione adecuadamente, requiere un sistema integral de controles y contrapesos. Diversos organismos civiles regulan los mercados y eliminan la especulación. Existen estructuras amplias y competitivas que regulan cada aspecto de la economía, favoreciendo su correcto funcionamiento. En una economía socialista plural, pueden y deben coexistir múltiples formas de desarrollo. Para mantener un crecimiento equilibrado, los esfuerzos del Estado, la comunidad, el ámbito local y los individuos se desarrollan de manera simultánea. Diversas instituciones gestionan el desarrollo, examinando, promoviendo, fomentando y regulando dicho crecimiento. Asimismo, existen organismos reguladores amplios y variados, tanto en el ámbito económico como en el jurídico, que desalientan y eliminan la contaminación y la degradación ambiental. La gestión de la economía tiene en cuenta los costos económicos, sociales y ambientales de cualquier acción. Los organismos reguladores, el activismo comunitario, la investigación científica y el diálogo abierto transforman la economía para erradicar siglos de daños ambientales causados por el capitalismo. Nuevas y mejores instituciones contribuyen a forjar una relación totalmente distinta entre los seres humanos y el entorno natural.
Los mecanismos de control y contrapeso deben constituir instituciones viables y una parte integral de la sociedad socialista. A lo largo de la historia, en innumerables ocasiones, la población no ha respetado ni ha creído en las leyes escritas o en las constituciones nacionales, debido a la escasez de garantías que las respalden. El avance hacia el socialismo exige tanto la mejora de las instituciones actuales como la creación de nuevos órganos de arbitraje. El éxito del socialismo en los siglos XXI y XXII dependerá de la calidad de sus salvaguardas.
Existen diversas visiones sobre cómo debería ser la sociedad socialista ideal. Confío en que, mediante mecanismos de control y contrapeso adecuados, podamos desarrollar una sociedad plural, diversa, altamente funcional e igualitaria, que brinde a la mayor cantidad posible de personas la oportunidad de llevar una vida verdaderamente plena y feliz.
English
There are many different types of socialism and many different ideas about how society should create, promote, and expand the socialist society. However, there are two driving principles that distinguish all socialists from capitalists. Socialists know that markets and capital must be regulated for the benefit of society. In addition, socialism and socialist thought stemmed from the desire to improve the conditions of the vast majority of laborers in global economies. Capitalists hold to the contrary. They think that capital must be free, without restrictions, to flow to the most dominant sector of the economy. Capitalists also promote the needs of business and a small class of business owners, investors, or elites over the rights of the working class. These basic tenants have been and will always be at the origin of any debate about the merits of socialism and its rival, capitalism.
There have been many different socialist models and socialist policies around the world over the last few centuries. However, the failures and successes of socialist policy, parties, and experiments originate from the strength of the checks and balances in their systems.
Great socialist thinkers like Robert Owen, Charles Fourier, Rosa Luxembourg, Ho Chi Minh, Karl Marx, and many others wrote about the urgent need to improve the rights and working conditions of the working class. Any economic system, therefore, that exploits the working class for the benefit of elites or corporate interests, cannot be considered socialist in the 21st century. So-called socialist economic systems like North Korea are actually statist, planned economies more akin to the economic systems of certain ancient civilizations. They exploit the working class, limit labor rights, and oppose all personal freedoms in the name of promoting national growth and, of course, a small exploitive elite. Countries that use socialist propaganda to prop up oppressive and exploitive elites, like North Korea, should be absent from any list of socialist models. Dictatorial control by charismatic leaders prevails in these systems in addition to the obvious lack of checks and balances. Moreover, it is clear that the lack of checks and balances is what caused the original socialist experiments in these countries to fail and disintegrate.
Countries where socialist reforms have been successful and durable have strong checks and balances in their political and economic systems. Norway is a good example. Norway has successfully established many socialist and Marxist reforms through the efforts of individual activists, labor movements, the Labor Party, and the legal system. The state maintains control over natural resources, telecommunications, banking, transportation, and has a heavy role in industry and national development. The state provides free quality education and the best health care to all citizens. Most importantly, Norway has been able to implement socialist labor reforms. Norway’s labor laws are regulated through legislation and collective agreements made by employers, labor unions, trade associations, and employees. Discrimination and wrongful termination are prohibited and workers are protected by a variety of different checks and balances in the political, legal, and economic systems. Employers in Norway offer employees a living wage. Workers have fair working hours, time off, sick leave, and ample vacation time for leisure, family, and personal pursuits. Unemployment benefits are sufficient, as are retirement pensions. Norway has been able to achieve many of Marx and other socialist thinkers’ dreams for the working class. How did Norway successfully employ so many durable socialist reforms? Norway’s success lies in the solid checks and balances that exist in its political, legal, and economic systems.
In the future society there must be ample checks and balances to produce a truly upright and resilient socialist order. We have seen the failure of so many socialist reforms and policies simply because of a lack of solid institutions, especially in places like Latin America. Let us be clear, this is exactly what the promoters of capitalism want. The corruption of some labor unions and trade associations around Latin America is just one example. In many cases, corrupted labor unions have enriched elites, abandoned workers’ rights, and joined the global capitalist system in the exploitation of workers.
Checks and balances are essential to protect freedom of thought and expression. Safeguards guarantee that no one leader, group, ideological clique, or exploitive class can take too much power. Policymaking is open to debate and people can express their opinions without reprisal or discrimination.
Superior checks and balances eliminate the dangers of corruption for personal gain. Laws, legal structures, institutions, the media, and free individuals play an important role in ensuring that no one improperly takes advantage of their position. Income, personal and institutional accounts, and quite simply all other transactions are always available for public scrutiny. Laws outlaw excessive incomes, nepotism, and all forms of abuse of power. Institutions and counter-institutions support these laws and eliminate any abuse.
Everyone must receive equal treatment in the legal system. Checks and balances exist to police the system so no institution, association, collective, group, or individual receives preferential treatment. Legislation and collective agreements made by employers, labor unions, trade associations, and employees all protect workers’ rights. Labor laws and a non-biased legal system defend these rights and eliminate all forms of exploitation. Counterbalances in the legal system support any worker whose rights have been violated. Of course, strong institutions champion equal opportunities for everyone and different types of governmental, societal, and community entities work to eliminate discrimination.
Socialism is, at its core, an economic system. Therefore, for a socialist economy to function well, it must have an extensive system of checks and balances in the economy. Varied civil bodies regulate markets and eliminate speculation. Distinct comprehensive structures exist in competition to regulate every aspect of the economy and promote its smooth functioning. In a plural socialist economy, many different types of development can and should occur at the same time. To maintain balanced growth, state, community, local, and individual efforts co-exist simultaneously. Different institutions manage development to examine, promote, encourage, and regulate that growth. Widespread and diverse regulatory bodies in the economic and legal systems discourage and eliminate environmental pollution and degradation. Management of the economy takes into account the economic, social, and environmental costs of any action. Regulatory bodies, community activism, scientific research, and open dialogue transform the economy to eradicate the centuries of environmental damage caused by capitalism. New and better institutions help to create a completely new relationship between humans and the natural environment.
Checks and balances should be viable institutions and an integral part of the socialist society. In so many cases throughout history, people have not followed or believed in written laws or national constitutions because there have been too few protections to back them up. The march towards socialism demands the improvement of current institutions as well as the creation of new arbitrating bodies. Socialism’s success in the 21st and 22nd centuries will depend on the quality of its safeguards.
There are many different visions of the ideal socialist society. I hope that with enough checks and balances, we can develop a plural, diverse, highly functional, and egalitarian society that offers the greatest number of people the ability to live truly abundant and happy lives.

AVANZAR LA SOCIEDAD A TRAVÉS DEL SOCIALISMO - FUTUROS POSIBLES.
Peter Rosing Bull
El artículo se publicaŕa el 25 de septiembre de 2026.

SOCIALIST WATCHING
Edison Javier Nuñez Reinaldo
URUGUAYAN LEFT THINKER
THE WEAPON & THE BIBLE
Como saben, los uruguayos tuvimos elecciones en octubre y noviembre de 2019, lo que resultó en un gobierno derechista. Resultó ganador en la segunda vuelta por alrededor de 30.000 votos frente a un caudal de 2.300.000 votos, o sea por el 1,3%.
Después de 14 años de gobiernos izquierdistas donde hubo bonanza y ganancia en beneficios sociales ininterrumpidas, el Frente Amplio con sus líderes ya de edad avanzada no encontró unidad para un liderazgo único sorteando esto en las primarias con 4 candidatos: D. Martinez, Oscar Andrade, Carolina Cosse y Mario Bergara. De aquí salió ganador D. Martinez con aproximadamente el 42%, y su elección como candidata a la Vicepresidencia Villar causó rispidez interna.
No importó sus avances en la educación, salud, vivienda ni derechos humanos que fueron opacados con el aumento de la inseguridad. Que por cierto, es mucho menor en relación a los demás países latinoamericanos.
Estos dos factores descritos, uno interno y otro externo, jugaron un papel en contra de la izquierda. Aun así casi la mitad de la ciudadanía expresó su deseo diferente a la otra mitad. Entonces ganó la fórmula nacionalista Luis Lacalle Pou – Beatriz Argimón.
En esta oportunidad vemos una derecha unida como nunca antes vista donde figuran nacionalistas, liberales, conservadores y de ultra derecha. Como ocurre en muchos países, la ultraderecha se separa da la derecha liberal formando un partido. Esto es muy cuestionado en por “la otra mitad” de nuestra sociedad dada nuestra reciente historia de dictadura. Esto nos demostró que la ultra derecha existe, vino para quedarse y plantar cara abiertamente. (Manini) (fotos)
Nosotros desde acá en el Sur vemos un nuevo avance de las derechas como una invasión. Esta sería la 3ra colonización por parte de la derecha imperialista en esta ocasión con “el fusil y la biblia.” Pensábamos que la época de dictaduras ya formaba parte del pasado, pero no. Debimos aprender más de nuestra primera colonización con “la espada y la cruz”.
(Exmilitar) La extrema derecha viene con un mensaje muy conservador y represor. Por más que nos parezca increíble, ellos han tenido apoyo por parte de las nuevas iglesias neo evangelistas. Con la misma biblia que dio el golpe de estado la Sra. Janine Añez: “llegó la biblia al gobierno, no a la pachamama.”.
To be published August 2026
